El juego no es un capricho para los gatos: es la forma en que expresan su instinto de cazador. Un gato que juega a diario está más activo, mantiene un peso saludable y sufre menos estrés y aburrimiento, que son el origen de muchos problemas de conducta, como arañar muebles o despertar a sus tutores de madrugada. Estas cinco ideas te ayudarán a enriquecer su día a día.
- Caza con caña. Las cañas con plumas o cintas son el juguete estrella porque imitan a una presa. Muévela como lo haría un pájaro o un ratón: escondiéndola detrás de un mueble, deteniéndola de golpe y dejando que tu gato la persiga. Termina siempre la sesión dejándole atraparla, para que la caza tenga un final satisfactorio. Diez o quince minutos, dos veces al día, son suficientes.
- Comederos interactivos. En lugar de poner toda la comida en el cuenco, esconde parte de su ración en juguetes dispensadores o en rompecabezas de comida. Así tendrá que esforzarse para conseguirla, como haría en la naturaleza. 3. La búsqueda del tesoro. Reparte algunos premios o bolitas de pienso por la casa para que los encuentre con el olfato. Empieza por escondites fáciles y ve aumentando la dificultad.
- Cajas y túneles. Una simple caja de cartón con un par de agujeros o un túnel de tela se convierten en escondite, refugio y lugar de emboscada. Cámbialos de sitio de vez en cuando para que sigan resultando interesantes. 5. Altura y vistas. Los gatos disfrutan observando desde arriba. Un rascador alto o una repisa junto a la ventana, desde donde pueda mirar pájaros y movimiento, le ofrece horas de entretenimiento y un lugar seguro donde descansar.
Un último consejo: rota los juguetes. Si están siempre a su alcance, pierden la gracia. Guarda algunos y ve alternándolos cada semana para que parezcan nuevos. Y evita jugar con las manos o los pies: aunque de cachorro resulte gracioso, le enseña que morder y arañar a las personas forma parte del juego.
